Qué son las Habilidades Sociales

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Si nos preguntamos en la era de la Inteligencia Artificial – sospechamos que su impacto es muy probable que nos afecte en múltiples aspectos de nuestra vida en un grado u otro-,

¿Cuáles son nuestras capacidades principales como humanos?

Podríamos asegurar que son aquellas habilidades que nos permiten colaborar e innovar de maneras que la tecnología puede amplificar, pero nunca reemplazar: las habilidades sociales y emocionales , aquellas que nos hacen “humanos”.

Nuestras capacidades para comunicarnos eficazmente, desarrollar la empatía y pensar críticamente han permitido a los humanos colaborar, innovar y adaptarse durante milenios. Esas habilidades son las que todos poseemos y podemos mejorar, pero nunca han sido valoradas adecuadamente en nuestra economía ni priorizadas en nuestra educación y capacitación. Eso necesita cambiar.”  The New York Times.

Las habilidades sociales significan, según define la Asociación de Psicología APA, un conjunto de habilidades aprendidas que permiten a una persona interactuar de manera competente y apropiada en un contexto social determinado, incluyen la asertividad, el afrontamiento, las habilidades de comunicación y entablar amistades, la resolución de problemas interpersonales y la capacidad de regular los pensamientos, los sentimientos y el comportamiento. Habilidades que ayudan a nuestro desarrollo personal. 

En cambio, a pesar de la importancia que tiene crear buenas conexiones entre las personas, es habitual que prevalezca la “torpeza social” en nuestras interacciones, quizás por no haberlas aprendido en el curso educativo, quizás por dejarnos llevar por la premura de los tiempos, lo que nos genera frustración, aislamiento, conflicto e insatisfacción a todas las partes.

¿Lo importante?, que las habilidades sociales se pueden adquirir, son entrenables, podemos aprender a desarrollar la compasión o la empatía igual que aprendemos a tocar el piano o a conducir un vehículo.

Hace muchos años, los abogados de patentes de Bell Labs intentaban descubrir por qué algunos empleados eran mucho más productivos que otros. Exploraron casi todas las explicaciones posibles (antecedentes educativos, puesto en la empresa) y no obtuvieron resultados. Entonces notaron una peculiaridad. Muchos de los investigadores más productivos tenían la costumbre de desayunar o almorzar con un ingeniero eléctrico llamado Harry Nyquist. Nyquist realmente escuchó sus desafíos, se metió en sus cabezas y sacó lo mejor de ellos. Nyquist era un iluminador de personas”.

“Si veo potencial en los demás, es posible que ellos lleguen a ver potencial en sí mismos”. D. Brooks

 

Tipos de habilidades sociales

Comparto una recopilación de algunas habilidades esenciales para favorecer la conexión y “ver bien” a las personas:

Activa tu atención. Ver en lugar de mirar. “La atención”, describe el psiquiatra Iain McGilchrist “Es un acto moral: crea, da vida a aspectos de las cosas”. Cuando ofreces una mirada que comunica respeto, estás respondiendo positivamente a las preguntas que las personas se hacen inconscientemente “¿Soy una persona válida para ti?. ¿Soy una prioridad para ti?”. Esas preguntas son respondidas por tus ojos antes de que sean respondidas por tus palabras. Ofrecer nuestra atención hará sacar el lado brillante de quien tenemos enfrente, lo que fortalecerá el vinculo y abrirá oportunidades de desarrollo mutuo sin juicios previos que nos distancien.

Empatía. Los demás también importan. En una interacción, ¿podrías distinguir entre alguien que se siente cómodo y alguien que está ansioso?. Conectar con otras personas significa también comprender cómo pueden responder emocionalmente a las circunstancias en las que se encuentran y no tiene que ser como tú lo harías.

La empatía se puede describir como la capacidad de comprender la experiencia de otras personas, incluso si no hemos pasado por esas circunstancias. Implica ver las cosas desde su punto de vista e imaginar cómo les puede afectar emocional, mental y físicamente. Para las personas muy empáticas, la empatía también puede implicar sentir algunas de esas sensaciones y vivirlas como si fueran propias.

Escucha activa. Escuchar en lugar de oír. Dicen que cuando alguien habla y le escuchamos muy activamente, ¡acabamos quemando muchas calorías!. La escucha activa requiere dominar variadas habilidades, incluida la lectura del lenguaje corporal y el tono de voz, mantener la atención y ser consciente y controlar nuestra respuesta emocional. Si dejas de lado las distracciones, te quedas callada y asientes con la cabeza cuando alguien te habla e incluso repites los puntos principales para demostrar que le estás escuchando, son cosas inteligentes que estás haciendo para que las personas ,contigo, se sientan escuchadas.

Asertividad. Comunicarse sin miedo. En el Diccionario de Cambridge, la definición de asertividad es: «Alguien que es asertivo se comporta con confianza y no tiene miedo de decir lo que quiere o cree».

Por otro parte, el Dr. Ryan Howes, psicólogo clínico expresa que son nuestros propios miedos los que nos impiden enfrentarnos a los demás, por tanto uno de los primeros pasos para confrontar a alguien de manera constructiva es reconocer ese miedo en una misma y abordarlo identificando los problemas reales que nos llevaron al conflicto, y afrontarlos de la mejor manera para ambas partes.

La asertividad es la habilidad de expresar de manera apropiada nuestros pensamientos, sentimientos y derechos de un modo respetuoso hacia una y las demás personas. Nos permite comunicarnos de manera efectiva, defender los propios intereses sin agredir a los demás y establecer relaciones más saludables que aporten valor.

Gestión de los conflictos. El conflicto no es el enemigo. Los conflictos en las relaciones personales son tan inevitables como incómodos y, a veces, destructivos. La mayoría de los conflictos surgen como resultado de una de estas tres cosas. Primero, se hacen juicios sobre la otra persona, otras personas o una situación específica. En segundo lugar, puede haber una negación de responsabilidad. En tercer lugar, puede haber una falta de alineación de valores.

Algunas personas parecen disfrutar e invitar incluso al conflicto y otras hacen todo lo posible para evitarlo. La habilidad fundamental es aprender a gestionarlos: evitar que los desacuerdos se conviertan en guerras personales, poder seguir adelante y tener la capacidad para identificar y manejar de manera constructiva y colaborativa esos problemas que surgen en las interacciones evitando una escalada de la tensión.

En definitiva, «Las habilidades sociales pueden hacer o deshacer un trato comercial, una relación o algo tan simple como una conversación agradable«. Ian McClarty.

 

Habilidades sociales y éxito profesional

Una encuesta de Dale Carnegie reveló que las personas consideran que las habilidades sociales como la comunicación, la creatividad y el pensamiento crítico son mucho más valiosas frente al rápido cambio tecnológico que las habilidades duras (73 por ciento frente a 27 por ciento).

La revista Forbes menciona estas 12 habilidades como las más importantes para aumentar nuestra competitividad en el mercado laboral actual:

Capacidad de aprendizaje. Resiliencia. Agilidad. Colaboración. Comunicación verbal. Comunicación escrita. Empatía. Creatividad. Resolución de problemas. Liderazgo. Negociación y Tecnología.

Para una relación más armoniosa entre humanos y máquinas en esta era tecnológica, es esencial desarrollar estas habilidades que son exclusivas de los humanos y que las máquinas no pueden replicar fácilmente. Además las habilidades sociales permiten que las organizaciones se transformen de manera ágil y eficiente, favoreciendo que las personas se vuelvan más colaborativas, creativas en la resolución de problemas y capaces de innovar para brindar más valor a sus organizaciones , a la sociedad y a sus clientes.

 

Habilidades sociales de las mujeres

La evidencia de investigaciones de la psicología y la neurociencia indica que las mujeres tienen una ventaja comparativa en tareas que requieren habilidades sociales, como la empatía, la comunicación, el reconocimiento de emociones y la expresión verbal (Chapman et al, 2006; Woolley et al, 2010; y Koenig et al, 2021).

Dicen que el futuro del empleo es femenino, y no sólo desde el punto de vista cuantitativo, sino cualitativo. Y es que el cambio en la importancia de las habilidades sociales en la vida de las organizaciones es mayor y ahí las mujeres tienen mucho que aportar y que impacte en su empoderamiento personal y social.

Algunas de las habilidades más presentes en el liderazgo femenino son:

  • Adaptabilidad a situaciones que implican la interpretación de sentimientos, ideas o hechos desde un punto de vista personal.
  • Adaptabilidad para influir en las personas, en sus opiniones, actitudes o juicios sobre ideas o cosas.
  • Adaptabilidad para realizar generalizaciones, evaluaciones o decisiones basadas en criterios sensoriales o de juicio.
  • Adaptabilidad para tratar con personas más allá de dar y recibir instrucciones, incluso frente al reto de la corresponsabilidad. 

Los cambios en la demanda de habilidades sociales en el mundo profesional se asocian positivamente con un aumento en la participación femenina, pues a priori, las mujeres tienen una ventaja comparativa en tareas que requieran estas habilidades.

Silvia Zanella publicaba recientemente su libro “El futuro del empleo es femenino. No de las mujeres”, donde reflexiona sobre el impacto del estilo de liderazgo femenino en el futuro. Un liderazgo ni exclusivo ni excluyente que incluye una forma particular de comportarse, de influir en los demás desde el respeto, la empatía, la cooperación y el desarrollo mutuo.

De eso sabemos mucho las mujeres. Ahora hace falta que lo usemos – también- para rentabilizar nuestro propio talento.

 

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